1. La publicidad es un método persuasivo dirigido a influir sobre la conducta de las personas.
• La esencia de la publicidad es su naturaleza comunicativa y existe desde el momento en que alguien la utilizó para influir sobre la actitud y el comportamiento de otras personas. El deseo de persuadir ha estado presente desde siempre en la Humanidad, lo único que ha ido cambiando en cada época son los medios a nuestro alcance.Según esta concepción, la búsqueda de los primeros vestigios publicitarios nos lleva al comienzo de las civilizaciones.
1) Estoy de acuerdo con esta definición ya que la publicidad es un medio que se utiliza para la venta de algun/os producto/s y la influencia en las personas para ofrecer el mismo. La publicidad busca persuadir y tratar de crear al consumidor, la necesidad de adquirir un producto.
Desde un principio, cuando comenzaron a salir productos para ser comercializados, ya empezaba a ser promovida la publicidad con la intención de dar a conocer a los mismos.
2) Historia de la publicidad:
El recorrido de la publicidad se ha mirado muchas veces como forma superficial, èsta no es solo una historia de anuncios, si no de personas y empresas, y su relacion entre las mismas por tener la intencion de comunicar entre si, que sirviera para dar a conocer lo que ofrecian a su comunidad.
1era etapa: "La prehistoria de la publicidad, del Mundo Antiguo al siglo XV"
Esta etapa nos lleva al comienzo, en el mundo antiguo y feudal, donde existian reclamos orales y escritos, estos formaban parte de un sistema social basado en la esclavitud y el vasallaje.Como en cada época, la economía y la sociedad explican la forma de comunicarse y los soportes utilizados para informar y persuadir. Incluso en un sistema, sin apenas mercados exteriores y donde se intentan cubrir las necesidades básicas, las personas reclamaban la atención sobre lo que les interesaba dar a conocer. Podían hacerlo gritando y señalando en las calles, en los reducidos mercados locales, en lo que podemos considerar las primeras tiendas y en las ferias anuales.
El reclamo oral: En la antigua Grecia, el heraldo (vehículo de los mensajes públicos).
En Roma la actividad comercial es intensa, existen tiendas artesanas, vendedores ambulantes, mercados y un número importante de comerciantes que encargan al praeco la difusión de los mensajes comerciales.
En la Edad Media los pregoneros cumplían una labor informativa al servicio del rey o del noble y, en ocasiones, también de particulares. Pero hay otras tres figuras que están directamente ligadas al comercio: los mercaderes, que si no utilizaban los servicios del pregonero, animaban al público personalmente proclamando las cualidades de sus productos; el charlatán, un intermediario entre el artesano y los compradores; y los buhoneros, que muchas veces también pregonaban sobre sus artículos.
El reclamo escrito: En las ciudades y demás emplazamientos era preciso dar a conocer dónde se encontraban los lugares oficiales, religiosos y también los que ofrecían productos o cualquier servicio. Para hacerlo empleaban las señales, en cierto modo un antecedente de lo que hoy llamamos identidad visual corporativa. Tanto los gremios, organizados por calles, como los comercios, que se van situando en lugares más dispersos, se identifican mediante enseñas y carteles. Las primeras son señales de carácter figurativo y simbólico que se situaban en las entradas de calles, tabernas y comercios. Las mas evolucionadas, eran placas de hierro o madera adornadas que colgaban en un avance hacia la calle o sobre la pared, cumpliendo su función comunicativa a pesar de analfabetismo.
El cartel de esta época puede considerarse el primer antecedente de la publicidad exterior unque sus mensajes entonces tenían muy pocas veces carácter comercial. En Grecia se utilizaban los axones (piezas de madera unidas y pintadas de blanco en donde se escribían los mensajes principalmente del gobierno). Una variante eran los kyrbos, de forma cilíndrica. En Roma existían los alba y los libelli (papiros fijados en distintas superficies de lugares muy frecuentados que servían para comunicar mensajes oficiales - Los primeros se reutilizaban pintándolos de blanco para poder poner así nuevas inscripciones -).
Otra practica habitual eran los graffiti (pintadas informales que hacían los ciudadanos en las paredes, normalmente para pedir algo o protestar).
En la Edad Media las fórmulas de reclamo escrito eran infrecuentes y las que circulaban tampoco contenían referencias comerciales. Sólo los libreros creaban sus carteles para poner el título y el precio de las obras que vendían.
Con el Renacimiento y la aparición de la imprenta, la publicidad va tomando forma y es definitivamente en el Siglo XVI, con la aparición de los periódicos donde de una manera definitiva la publicidad toma asiento. Se cree que fue el "The Times Handlist", periódico inglés, fundado en 1622, donde el primer anuncio de prensa, propiamente dicho, apareció.
Es en el Siglo XVIII, cuando en la lucha por independizarse la prensa acepta el apoyo de la publicidad, que constituía una forma de financiación para los editores de periódicos. Con el transcurso de los años este negocio mueve demasiado dinero y cobra gran importancia como para estar en manos de aficionados, apareciendo a principios del Siglo XIX las agencias de publicidad, que se dedican a diseñar, estudiar y difundir campañas para sus clientes.
3era etapa: "Su crecimiento, durante el XIX y hasta la década de los cuarenta"
El siglo XIX abre un tiempo de cambios y agitación promovido por la revolución industrial. Todos los cimientos que parecían inamovibles empiezan a cambiar. Se suceden acontecimientos que crean una sociedad basada en nuevas formas de pensar y de hacer, cuyas banderas, a veces contradictorias, hablan de liberalismo económico, juego de la oferta y la demanda, nacimiento de grandes empresas, sociedad de clases, ampliación de mercados, exposiciones universales, productos financieros, minoristas y mayoristas, romanticismo, realismo, imperialismo, crisis, movimientos sociales, nuevos países, lucha por derechos fundamentales, valores distintos y afán de progreso.
La evolución de la actividad económica y el espíritu capitalista fueron dos condiciones más que propicias para desarrollar la publicidad, que tardaría no obstante en configurar su propio sistema de funcionamiento.
Las bases que soportan el desarrollo de la publicidad son:
- Aumento de la producción: Plantea la necesidad de activar la demanda y de diferenciar y hacer valer los productos.
- Desarrollo de los medios de comunicación: hacen posible la difusión masiva de los mensajes.
- Lucha por el derecho a la libertad de expresión: Tiene gran valor la pluralidad de medios informativos.
- Configuración de la profesión publicitaria: Debe crear las estructuras necesarias y desarrollar las técnicas que permitan mejorar el proceso de creación y difusión de las campañas y, con ello, asegurar al máximo el logro de los objetivos de los anunciantes.
- Aumento de movimiento de compra-venta: Hasta entonces limitado por condiciones de todo tipo.
- Diversificación de productos y servicios: Permite a consumidores y clientes elegir entre opciones distintas.
- Crecimiento de la competencia: Aumenta en función del desarrollo económico general y de las nuevas posibilidades de producción y comercio.
- Excedente de productos: Da la vuelta a la mentalidad de los fabricantes, hasta entonces sólo pendientes de su capacidad de producción.
4ta etapa: "Su etapa de desarrollo y perfeccionamiento, desde los años cincuenta hasta la actualidad"
Siglo XX: Se crea una profesión.
El cambio social, las necesidades del nuevo sistema económico y el desarrollo técnico, aplicable a la creación y a la transmisión de mensajes, hacen posible que se configure la profesión publicitaria. Su posición en el mercado de los productos, los servicios y las ideas es la de un intermediario entre los anunciantes y sus públicos. Los anunciantes son cada vez más numerosos y grandes. Aquellos pequeños negocios van creciendo y el volumen de producción permite ampliar la oferta más allá de los límites geográficos antes contemplados. Al tiempo, se diversifica la oferta para atender mejor las necesidades de los consumidores o para ganar la preferencia de otros nuevos. El resultado es que la comunicación debe ser fluida y permanente. Se plantean los grandes interrogantes de la comunicación publicitaria (cómo ajustar el mensaje a cada público, cómo conseguir captar la atención, cuántas veces debe insertarse el anuncio, qué queda en su memoria...) que, de momento, se solucionan ,sobre todo, a base de intuición.
Por su parte, los medios van ampliando sus contenidos, lo que en muchos casos será el paso previo a la especialización. Su objetivo es la información por lo que la venta de espacio para obtener ingresos subsidiarios se deja en manos de una nueva figura, el agente de anuncios o agente de periódicos, al principio un corredor al servicio de los diarios que le cedían una comisión por atraer o colocar la publicidad en sus páginas. Los agentes compraban grandes espacios que después revendían a los anunciantes. A medida que la actividad crece, su simple intermediación comisionista se va completando: el anunciante busca soluciones en lo referente a redacción de los anuncios, acompañamiento de ilustraciones y, sobre todo, recomendación de medios. Para este último servicio el agente precisaba ser independiente, de no ser así, el consejo de inserción que daba difícilmente podía ser fiable. Esta circunstancia transforma al agente que colaboraba con el medio en un profesional que pasa a trabajar en los despachos del anunciante, puesto que era él quien aceptaba o rechazaba sus recomendaciones.
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